25/9/07

Traslado

Buenas. A partir de ahora, voy a escribir sólo sobre cine, en un blog nuevo: Zed está muerto. Iré criticando todas las películas que vea (y me apetezca comentar), poniendo noticias, dando impresiones sin ver pelis... lo que me surja, en conjunto. En principio pensaba seguir escribiendo aquí, pero me he arrepentido. Dejo este indefinidamente.


Saludos.

24/9/07

Moskau

Están echando un anuncio en el que la canción es una versión de la espectacular canción Moskau, que tiene un baile casi más espectacular, y que Alemania presentó a Eurovisión hace ya bastantes, bastantes años. Dejo vídeo, que vale la pena; el calvo startrekiano es insuperable.


22/9/07

Yippie ki yay, hijo de puta

Película: La jungla 4.0 (La jungla de cristal 4).
Dirección: Len Wiseman.
Guión: Mark Bomback.
Reparto: Bruce Willis, Justin Long, Timothy Olyphant, Mary Elizabeth Winstead, Cliff Curtis, Maggie Q, Kevin Smith.


Obvio el título de la entrada, ¿eh? Esperadísima cuarta parte de la saga, en que McClane se enfrenta a una banda de hackers que pretenden destruir el sistema estadounidense. Bruce Willis se enviejuna (tiene ya cincuenta y dos años, y no esta fresquísimo precisamente), pero el gran John McClane (no sé si es McClane o McLane) no cambia. Sigue pegando tiros, dando hostias como panes (y esta vez más a saco que nunca) y, sobretodo, soltando esos chascarrillos que nos han hecho quererle.

El resto del reparto no brilla, a pesar del presupuesto. Tenemos a Justin Long, el chaval de Cuestión de pelotas, interpretando a un friki nenaza que él mismo ha descrito -muy acertadamente- como una 'actualización de la damisela en apuros'. Es usado, al igual que todos o casi todos los hackers de la película, como ridiculización de los verdaderos, ya que aquí son cobardes, poco despiertos y, lo que es peor, suplican. Hay tres variantes de hacker en esta Jungla: el que tiene gafas, el gordo barbacas y el que podría ser normal peeeeero lleva camisa de cuadros; puede haber alguno mezcla de dos de los estereotipos. En fin. El malo es aquí el nefasto Timothy Olyphant (o Mumak), que ya ha arruinado previamente al protagonista de Deadwood; su único recurso interpretativo es abrir mucho los ojos mientras mantiene un rostro impasible. Ni en las fotos sabe sonreír, oiga. Debe tener enchufe o algo, porque sino no sé qué mierdas hace en papeles tan grandes. Están también Cliff Curtis (Sunshine), el mejor de todos, y Mary Elizabeth Winstead (Death Proof), que interpreta a la hija de Willis. El papel de Maggie Q es básicamente un vehículo para una escena de lucha, así que tampoco es que haya mucho que comentar sobre ella. Curioso como mínimo es el cameo de Kevin Smith (Clerks), que interpreta al mayor friki informático de los Usas y vive con su madre.


Como sus predecesoras, Live Free ofrece muchísimo entretenimiento mediante muchísima acción bien conseguida. La primera, además de esto, era muy original, y el hecho de que todo transcurriera dentro de un solo edificio le daba puntos; la segunda, la peor de la saga, tardaba en arrancar y no tenía la cosa de la primera; la tercera era demasiado larga, pero Samuel L. Jackson y el "Simon dice" eran puntos a favor a tener en cuenta. Lo que más diferencia a esta cuarta parte de las anteriores pueden ser la invalidación de las leyes físicodinámicas; además de tener a una especie de malo ninja, La Jungla 4 cuenta con un McClane todopoderoso, ya que ahora es capaz de cepillarse a dos tíos pegándole un tiro a un extintor, de provocar la destrucción de un caza y, sobretodo, de reventar un helicóptero con un coche del que previamente ha saltado. Bizarro de cojones.


La trama es repetida y -por supuesto- previsible. Hay paralelismos con las otras entregas, no sé si en plan homenaje, para meter más conexiones o por falta de ideas, pero alguno que otro harta, como el del malo que finge ser un idealista y al final sólo quiere dinero. Me parece que he oído lo de "Han picado" (o sinónimos, como puede ser "Se lo han tragado") en las cuatro entregas. Lo de Yippie ki yay también, pero esa coletilla es imprescindible y puedo -¡debo!- perdonarla.


Valoración: 6/10.

19/9/07

¡MUCHACHADA NUI! (Bloq Mayús voluntario)


¿Mi veredicto? Puta mierda. No, en verdad no, pero es que hacer un veredicto sobre LHC (perdón, Muchachada Nui) sin usar la coletilla de Joseph Ringo queda como regulero. Mal no ha estado, pero muy bien tampoco; lo mismo que la mayoría de los programas, que como sabemos tienen momentos descojonantes y otros desechables. Lástima de los copirráis, que han dado a algunas secciones nombres cutrescos (la del Gañán es la que ha salido peor parada). El aumento de presupuesto se lo podrían haber ahorrado, porque total para meter más música y maquillaje de negro... Lo peor, lo del Paquirrín, que sí que se merece un "Puta mierda" bien gordaco. Y que no hayan salido el Perro Muchacho ni, casi, Julián. Lo mejor, los Klamstein y el Retrospecter. Lo de "Tengo un nombre" me ha tenido partiéndome un rato medio-largo. Para ser un estreno, tendrían que habérselo currado más. A ver qué tal las audiencias.

18/9/07

Sobredosis televisiva

Qué hay. Sabemos que las series americanas están en su primera época dorada, y personalmente sé que son mi entretenimiento número 2 -el primero creo que con mirar un poco el blog ya se sabe, y no, no es el autosexo-, y esta semana empiezo a tragarme cosas como un insensato, que diría Gandolfo el Blanco Grisáceo, o Gris Blanquecino. Primero está Weeds, una serie tremenda y de poco éxito en España (en Cuatro duró en prime time tres semanas), sobre una traficante de hermosos, hermosos cogollos, brutalmente crítica con los Estados Unidos, muy divertida e incluso educativa (personalmente no sabía nada de la paja-plátano). Empezó hace unas semanas, pero yo no me había dado cuenta, y ahora tengo cuatro o cinco capítulos acumulados. Luego está Prison Break, que tuvo una primera temporada insuperable pero pegó un bajón importante en la segunda, y que parece que en este tercer round va a peder más aún, pero que es obligatoria. Voy a dar oportunidades también a Journeyman (una de viajes en el tiempo protagonizada por Kevin McKidd, el de Trainspotting y -más bien- Roma, cuyo argumento me recuerda a aquella del Viajero del Tiempo, o como fuera, a la que le tengo cierto cariño), a Meadowlands (que ahora no me acuerdo de qué mierdas va, pero sí de que tenía buena pinta) y a Pushing Daisies (de un señor que resucita lo que toca y lo mata para siempre si lo vuelve a tocar, con una estética bastante burtoniana -de la segunda fase de Burton, sea, etapa Big Fish y Willy Wonka). Héroes empezará dentro de poco, me imagino; para Galactica y, sobretodo, Lost, tendré que esperar aún... aunque para entonces me sobra entretenimiento.

Reparto de Pushing Daisies.

13/9/07

¡Muchachada Nui!

¡Yéja! Qué marcha me lleváis. Ayer tarde estaba mi bródel viendo la tele, cosa común por cierto, y me gritó cual viejuna comedora de Fabada Asturiana. Voy al salón, resbalando mis sudados pies por el suelo, y me paré delante de la teúve. Veo entonces a Ernesto Sevilla disfrazado de Gañán, gritando: ¡MUCHACHADA NUI! (Nui, para quien no lo sepa, vendría a ser en el idioma de estas gentes algo así como sucio, pelusil, picantón, cuando uno no se ha lavado bien el ojal después de hacer de vientre). Las promos molan, sobretodo la de Carlos Areces y el señor Glor (qué cracks de hombres) y la de Julián López haciendo de perro; están todas en La Página. Me alivio de saber que no hay bajas ni altas en cuanto a reparto; espero que no jodan demasiado la esencia. (Fecha no confirmada, sólo sé que empieza a finales de septiembre)


12/9/07

Póster de Reservoir Dogs


He aquí un póster to guapo que he encontrado de Reservoir Dogs. Lo guay que tiene, claro, es que está dibujado con el guión.

11/9/07

Puta mierda

Finalmente, se acabó el verano. Se acabó el tocarse los cojones a dos manos, el ver 1,7 películas al día (he visto en estas vacaciones algo más de 100), el pasarme Final Fantasies al 100% en una semana, el ir al cinemá entre semana y por tanto pagar menos, el no hacer los deures d'estiu, el ponerme el despertador a las 11 y hacerle caso sólo si me pilla con ánimo elevado, el acostarme a las tres después de vagar por la red sin motivo concreto, el "¿Te vienes a dar una vuelta?" que no implica ir a comprar un libro o un paquete de tinta de impresora, el ir sin ropa interior todo el día sin preocuparme de si se me sale tal testículo o tal otro, el reírme de los primos que ya han entrado a currar.

Saludemos con suma reverencia e impotencia irrevelada al levantarse a las siete y cuarto cada mañana, el ir a clases de inglés porque en el insituto no lo enseñan bien y viendo series en V.O. no dan título, el buscarse un trabajo de profesor particular porque sino el verano siguiente me va a tocar hacer algo probablemente menos sano, el aguantar al profesor viejuno con suéter bordado por su madre que no deja bostezar al cansado ni meditar al aburrido del que habíame considerado libre, el hacer un trabajo largo de cojones (relativamente, siempre relativamente) exclusivo para Cataluña, la tierra de los ríos de leche y miel, el reducir el tiempo libre a tres horas diarias siendo muy positivos, el tener que volver a bajar por la tarde a clase un día entre semana, el prepararme para la selectividad y, sobretodo, el olor pútrido y letal de las sobacadas de preadolescentes que aún no se han dado cuenta de los humores gaseosos que destilan.

...Por lo menos no tengo gimnasia.

¿Vomitivo? Sí. A mí me ha dado una arcada, o algo. Tiene liquidillo y tal.

6/9/07

Gals just wanna have fun

Película: Grindhouse (Death Proof).
Dirección: Quentin Tarantino.
Guión: Quentin Tarantino.
Reparto: Kurt Russell, Vanessa Ferlito, Sydney Tamiia Poitier, Rosario Dawson, Tracie Thoms, Rose McGowan, Zoë Bell, Jordan Ladd, Mary Elizabeth Winstead.



La película que más he esperado este año, sin duda ninguna. Mi director y guionista (más lo segundo) favorito, como declaro siempre que tengo oportunidad, vuelve a los cinemás y, aunque hayamos tenido que comernos la división de la proyección original de Grindhouse, con un solo puto tráiler de los cuatro que deberíamos haber visto, y que esta no es ni de lejos su mejor película, la espera no ha sido inútil.

Death Proof nos presenta, en un principio, a tres chicas -una DJ de moda, interpretada por la hija de Sidney Poitier, y dos amigas, Vanessa Ferlito (CSI: NY) y Jordan Ladd (Club Desmadre)- que quieren salir de fiesta. Durante la noche, conocen a Mike, antiguo especialista de escenas de acción en series de las que ninguna de las mozuelas ha oído hablar siquiera. Después de que él intente conquistarlas de una forma bastante ridícula, y por supuesto sin erótico resultado, el Especialista Mike revela su personalidad oculta y las estroncha. Meses después, otras tantas mujeres -Rosario Dawson (Sin City), Zoë Bell (doble de Uma Thurman en Kill Bill) y Tracie Thoms- hacen el chorra con el coche cuando cierto conductor violento las embiste. Mierda de sinopsis, pero es que las películas de Tarantino son muy, muy complicadas de explicar en pocas líneas. Y eso que a mí me la suda desvelar detalles de la trama, y que aquí no hay saltos temporales, cosa rara (que no única) en Tarantino.

Lo primero que tengo que comentar de Death Proof es que los diálogos no poseen la calidad de Kill Bill, y están a años luz de los de Reservoir Dogs y, sobretodo, Pulp Fiction. No digo yo que sea obligatorio para Tarantino llegar al nivel de su segunda película. Por Dios, eso creo que es imposible. De todas formas, los de Kill Bill (Volumen 2, mayormente) son geniales, sin tener ese queseyó de Pulp, y con ellos a mí Tarantino me contenta. Diría que lo que pasa en Death Proof es que la mayor parte de las conversaciones las llevan a cabo mujeres, y Quentin es especialista en diálogos de macho; por tanto, los diálogos verdaderamente tarantinianos quedan relegados a Mike, al dueño de bar interpretado por el propio Tarantino (que recibe de propina unos picos con unas cuantas mozas más o menos apetecibles) y al cameo del gran Earl McGraw, acompañado, como en Kill Bill, de su hijo. Es decir: los diálogos son buenos, superiores a los de la mayoría de filmes, pero no tanto como cabría esperar de nuestro querido Popeye. Esto baja a la cinta puntos que, siendo Tarantino el guionista, deberían dársele por descontado.


A diferencia de Planet Terror, Death Proof está sólo inspirada en las películas típicas de serie B. Es decir: tiene puntos en común con varios géneros (el slasher, la sexploitation en general y la blaxploitation en particular, la revenge movie), y recuerda a obras de culto como Faster, Pussycat! Kill! Kill!, pero manteniendo el sello de Tarantino: largos diálogos, que aquí, a pesar de lo que ya les he criticado, tienen una importancia quizá mayor que la del resto de sus películas, personajes psicológicamente muy complejos, música no original magníficamente escogida (aunque a mí me ha llegado a hartar tanto plano del tocadiscos). Rodríguez también fue fiel a su estilo en Planet Terror, pero es que el suyo es mucho menos personal.

La primera hora de película es, básicamente, análisis de personajes, de tres en concreto: Arlene, Jungle Julia y, obviamente, el Especialista Mike. Desde el principio tenemos muy claro que todas las protagonistas van a morir, pero Arlene y Julia, lejos de ser simples víctimas, como Lanna Frank (la que trae la maría) y Shanna (que todavía tiene algo de interés debido a la mención de su padre), están estudiadas en profundidad. Jungle Julia, a la que todo el mundo ve como un zorrón que se tira a cualquiera que la vaya a hacer ascender profesionalmente, está enamorada de uno de estos; Arlene se siente deprimida porque nadie parece estar interesado por ella, cosa que descubre el Especialista, fetichista del pie, sexualmente frustrado, conocedor de películas y series antiguas que los jóvenes no conocen. ¿No recuerda a alguien? Esto es de lo que más me ha gustado de la película: que Tarantino se refleje en un personaje tan profundamente. Ya lo había hecho anteriormente, aunque de una forma más superficial, por ejemplo con el Señor Rosa, pero nunca, como digo, de esta manera.


Los personajes de la segunda parte son en general menos interesantes, a excepción clarísima del de Zoë Bell, que interpreta a Zoë Bell. Tarantino escribió el papel pensando en ella, tras su colaboración en Kill Bill, y ciertamente ha acertado. Lo de la especialista de cine interpretándose a sí misma es un puntazo, y un merecidísimo homenaje a todos los profesionales del oficio, injustamente olvidados, relegados a una fugaz aparición en los créditos. En esta segunda parte, el Especialista Mike realiza una evolución importante: después de cebarse con las chicas (y después de haberle lamido el pie a Rosario Dawson, fingiendo que recogía lo que sea del suelo), sin conseguir nada, se convierte en la presa. Recibe un tiro, y huye, pidiendo perdón, diciendo a sus perseguidoras que sus acciones no iban en serio, hablando solo, convenciéndose de que ya ha pasado todo, lloriqueando de miedo antes de echarse whisky (creo recordar) en la herida, de dolor después. Finalmente, cazado, suplica a sus supuestas víctimas que le perdonen, y es humillado a hostias -unas hostiazas dadas con una fuerza que, por cierto, ya quisiera tener yo-, dando paso a un salto de victoria de las chicas, con cartelito de The End. Acto seguido, y para culminar, la Dawson le clava un tacón en la cara. Sublime.

Un par de cosillas. Primero, que, para el que no se haya dado cuenta, el dueño del coche que conduce Kim está interpretado por el actor que diera vida al camionero cliente de Buck (el que came to fuck) en Kill Bill y, más importante, el que está con Jordan Ladd no es ni más ni menos que Eli Roth. Segundo: la escena del choque con el coche, que culmina la primera parte de la película, es sencillamente espectacular. Os recomiendo que la revisionéis en Youtube, donde hay una versión a cámara lenta donde quizá apreciéis detalles que no habíais visto la primera vez. Poned "Death proof car crash" y saldrá.

Mientras espero con ansias Inglorious Bastards, Death Proof me ha servido como calmante; buena película, con grandes personajes, una escena de persecución impresionante (que creo que no he comentado, pero como no cobro da igual) y buenos diálogos, aun sin ser estos las genialidades a las que nos tiene acostumbrados su director. Mejor como revisión de serie B y, en menor medida, como reivindicación de la figura del especialista, que como película de Tarantino, eso sí.



Valoración: 7/10.

2/9/07

DVD

Hoy he encontrado, de forma lasciva (y sin erótico resultado), un corto que me ha parecido muy interesante: "DVD", de Ciro Altabás, protagonizada por César Camino (el tal Moñas de Agitación +IVA). Dirigido a un público muy concreto, en el que orgullosamente me incluyo.


21/8/07

De cómo maté a Ozma

Qué hay (la primera vez que he escrito "hay" se me ha colado una "g" en vez de la "h". ¡Juajuá!). Aunque esto aquí no pinte una mierda, y tendría que estar en un foro tipo FFmaniacs o asín, estoy bastante orgulloso de mí mismo y me apetece contar chorradas videojueguiles impropias de mi edad.

Me acuerdo de que, la primera vez que jugué al Final IX, ya me cargué al cabrón del Ozma (no explico ni quién es ni nada, porque esto sólo interesará a los que busquen la estrategia básica de cómo matarle en el Gúguel). Además no había encontrado a los monstruos bondadosos, o como se llamen, y yo tenía como trece o catorce años, así que tenía mucho más mérito que esta vez. Bueno, la cosa es que me ha hecho ilusión matarlo a la primera y sin que cayera ningún personaje.


He entrenado a todos los personajes con los Yangs, que como ya sabemos todos los que jugamos a esto son unos hijos de puta, hasta el nivel 78. El Yitán, dejándolo en estado Virus para que no se chupara experiencia innecesaria, lo tengo al 84. He decidido utilizar un equipo bastante, bastante fuerte: Steiner, Freija y Eiko. He activado Autorevitalia, Autoprisa y Conjuro, además de las ampliaciones de vida y, como me sonaba que hacía un ataque cabrón de estados alterados, me he puesto también Antiveneno y Anticonfusión. Anticeguera no porque no me iba a hacer falta.

En la pelea, me ha hecho Hecatombe. Se ha cepillado a la Eiko. Conjuro, y para arriba. Steiner Shock, Yitán Truco de caco, Freija Ira del dragón. 30000 en un turno. He hecho Curaplusplús con la Eiko, porque soy así de majo, pero ya se habían curado todos con Autorevitalia. Tirado. Ozma Locura al Steiner, luego al Yitán. Ataques con Locura de los dos, automáticos. Freija y Eiko Verdura gysal a los dos. El Ozma me ha hecho algo, no se qué, que no me ha quitado mucha vida pero creo que ha sido a la Freija. Steiner Shock, Yitán Truco de caco y, puede, Freija Ira del dragón. Muerto.


He tenido muchísima potra, pero además se me ha olvidado robarle. La siguiente vez que me ponga a jugar le robaré cosicas, que creo que tiene Materia Negra (que ya no me hace falta) y Túnica de poder (que tampoco porque ya tengo dos y no voy a meter tres magos en el equipo ni de coña). A lo mejor subo vídeo al Yutube, para que me digan que no tengo mérito; pero a mí me hará ilusión.

Abur.

15/8/07

Réquiem

Estaba yo orinando, como todo buen español por la mañana, y sin motivo aparente me ha venido a la cabeza ese siniestro ser que, en mi infancia (o sea, hace como unos cuatro años), salía en las pantallas de los cinemás, con una cancioncilla lamentable, y advirtiendo con su tono de voz más lamentable aún nosequé mierda, entre la que se encontraba una orden para que apagáramos los teléfonos móviles (por cierto, cuando fui a ver Planet Terror a dos palurdos de los cojones les sonó el móvil).

Por supuesto, estoy hablando de éste, o, mejor dicho, de esto:


Cinecito. Ese intento de imitación de Mickey Mouse pero con rollos de película unidos a un proyector. Madre mía, qué asco daba; me parece totalmente justo que le hayamos olvidado. De todas formas, aquí va mi último (y digo yo que único) homenaje a tal deshecho artístico:

Un, dos, tres, acción, bienvenido al cine
Un mundo de ilusión, uo-oh-uh-o-oh.
Un, dos, tres acción, bienvenido al cine
(Probable trozo de canción olvidado)
Cineeee, cineeee, cineeee, cineeee....
Ahora empieza la función.

9/8/07

La mejor barbacoa de Tejas

Película: Grindhouse (Planet Terror).
Dirección: Robert Rodríguez.
Guión:
Robert Rodríguez.
Reparto: Rose McGowan, Freddy Rodríguez, Marley Shelton, Josh Brolin, Michael Biehn, Jeff Fahey, Bruce Willis, Naveen Andrews, Michael Parks, Stacy Ferguson 'Fergie', Tom Savini, Quentin Tarantino, Skip Reissig.


Llegué como treinta años tarde al fenómeno grindhouse. Por esto no puedo apreciar ni Planet Terror ni Death Proof de la manera para la que fueron proyectadas. Sin embargo, como me es moralmente imposible no ver unas películas como estas, las comentaré a mi manera; esto es, como me salga a mi de la real pareja.

Concluiré mi obligada introducción, como ya le he dado cierto bombo a Grindhouse en dos o tres entradas más, quejándome de la excusa que se ha dado para la separación de ambas partes: eso de que aparte de en los Estados nadie conoce el cine del estilo es una trolaca grande como la barriga de Steven Seagal. En Hispania, por lo menos, el grindhouse existía, y se proyectaba en los cines de barrio. O sea que aquí "grindhouse" equivaldría a "cine de barrio", y por extensión lo del Parada y la viejuna de las ovejitas es otro cuento. Así que supongo que en todo el mundo se dio el grindhouse en su momento; ¿por qué no dijeron los productores la verdad, que si no las dividían perdían una de pasta impresionante? Supongo que todo el que pensase ir a verlas como debía ser las vería por separado, a pesar del rebote inicial. Aunque, si la división se hubiese decidido antes del estreno en los Usas, o bien los productores son previsores o bien me puedo guardar las manos donde me quepan.

Tras tal cantidad de chorradas divagativas, y como diría el general Tani, voy al turrón.

Planet Terror se presenta -argumentalmente- como un más que típico filme de zombis. Un virus que mata a la gente para después revivirla en forma de ser deforme y supurante (esto me recuerda a esa enorme frase de nosequé relacionado con nosequé peli de Resident Evil: "Un virus mortal que transforma a los muertos en vivos") se extiende por Tejas (de las películas DE VERDAD de Rodríguez, ¿alguna aparte de Sin City no tiene lugar por aquí?). Ignorantes del peligro están una gogo retirada con ínfulas de comedianta, un misterioso joven al que apodan "El Wray" (pronunciado en inglés... muy rodriguesco) y una madre de familia tortillera liada con la cantante de los Black Eyed Peas.


Pero claro, si todo fuera típico la película no tendría ná. Lo bueno de Planet Terror es, además de que, por supuesto, tiene tiros, explosiones y sangre a montones, es el tono. Todo está narrado y rodado en un plan coña, friki y salvaje que da gusto; la película nos regala un número importante de frases y escenas míticas, de las que destacaré el momento despollante que es la aparición de Tarantino (despollante, ¿lo pilláis? ¿eh? ¿eh?) y la sublime escena del niño, que por cierto es el hijo de Robert Rodríguez. ¿Quién no tenía ganas de ver cómo moría de una forma brutal un crío en una película del género? Siempre lastrando, metiéndose por sitios estrechos, haciendo que se sacrifiquen adultos que caen bien. Un aplauso para el señor Rodríguez.

Hay unos cuantos personajes impagables, si bien casi todos los personajes de Robert, cuando está inspirado, son memorables. Está, en primer lugar, la madre de familia torti (Marley Shelton, la moza de la insuperable escena inicial de Sin City), con las manos dormidas durante la mayor parte de la película, que se olvida de su hijo muerto, más o menos, medio minuto después de la escena. Luego tenemos al ingeniero bioquímico (Naveen Andrews, más conocido como Sayid) que colecciona testículos humanos, cortándolos con un cuchillo con la forma perfecta para realizar el tajo. Está también J.T., que regenta la autoproclamada "mejor barbacoa de Tejas", tiene una revelación después de matar a sus primeros zombis y es dueño de un perro gilipollas. Luego tenemos al marido de la rubiaca, un médico siniestro que siempre lleva un termómetro en la boca, al policía interpretado por el gran Tom Savini, al militar que interpreta Tarantino, del que no puedo hablar para no destrozar ninguna sorpresa y, por encima de todos ellos, a ¡Earl McGraw, ranger de Tejas!, el mismo de Abierto hasta el amanecer y Kill Bill, también aquí interpretado por Michael Parks, que está casado con una vegetal, o así, y que sólo abre la boca para soltar metáforas de una poesía inmensa ("Eres más inútil que la polla del Papa").


Las ya comentadas escenas de acción son flipantes, y muy poco recomendadas para estómagos débiles o quejicas. A mí la pus, las amputaciones sin anestesia y la sangre en demasía, mientras sean falsas (de otro tipo prefiero no decirlo en un sitio público), me hacen gracia, pero a no pocos les pueden parecer de un mal gusto insoportable. Algo que nunca comprenderé, porque los materiales falsos son materiales falsos, pero cada uno a lo suyo.

En fin, que si sabéis que la película no va en serio, sólo vais a pasar un buen rato (que al fin y al cabo debía ser la función primera del cine), y no sois tan sumamente subnormales como para creer que el tráiler de Machete es un avance normal y corriente -aunque tengo entendido que sí van a rodar la peli-, disfrutando con brutalidad y absurdidad en cantidades industriales, la disfrutaréis enormemente.


Valoración: 7,5/10.

27/7/07

¡Mosquis!

Película: Los Simpson: la película.
Dirección: David Silverman.
Guión: Matt Groening.
Reparto: Homer Simpson, Bart Simpson, Marge Simpson, Lisa Simpson, Russ Cargill, Ned Flanders, Abraham Simpson, Arnold Schwarzenegger, Maggie Simpson, Spider Cerdo/ Harry Popotter.


Veinte años hace que nacieron los Simpson, la familia más mítica de la historia de la televisión y, ahora, del cine. Cuando supe que iban a sacar la película, como creo que ya comenté en una entrada previa, crucé los dedos para que Homer no tuviera que salvar al mundo; bueno, pues tiene que salvar al mundo. Mejor dicho, a Springfield. De salvar al mundo se encarga ya el presidente de los Estados, Arnold Schwarzenegger (para el que no hubiera caído, como yo, queda clarísimo que el personaje de Rainier Wolfcastle está basado en él; ni aparece en la peli, supongo que para que no haya confusiones).



He aquí el argumento, en líneas generales, omitiendo las historias de Bart o Lisa. El lago de Springfield está contaminado, eso siempre lo hemos sabido. Pues bien; con tanto verter residuos tóxicos, basura y cadáveres, está a punto de convertirse en un peligro para la seguridad nacional. Lisa consigue que se prohiba tirar mierda al agua. Ajeno a todo está el gran Homer, que ha adoptado a un cerdo como mascota (luego hablo de él, que tiene miga el jodío). El porcino ser ha producido en dos días excrementos suficientes como para alimentar a cien clientes obesos del McDonalds, así que en algún sitio tiene que tirar tales defecaciones. Por supuesto, este sitio será el lago; al colapsarlo de sustancias tóxicas, el presidente, manipulado por el presidente de la EPA (Empresa de Protección Ambiental, creo que era), decide aislar Springfield del resto del país. Y, aparte de las campanas gigantes, ¿qué mejor forma de aislar un pueblo hay que utilizar una cúpula irrompible descomunal?

Debo decir que la película es buena, mejor de lo que había esperado. Supuse que sería como un capítulo largo de las infumables (comparadas con las primeras) últimas temporadas. Pues no: es como un capítulo largo de las temporadas intermedias, aquellas en que los capítulos empezaban a perder calidad pero aún tenían chispa, poco después de la muerte del tremendamente llorado Carlos Revilla, doblador original de Homer. Sigue las líneas generales de los capítulos, es decir, un tercio del metraje va por un lado, después el argumento pega un giro en el segundo tercio y en el tercero se concluye la cosa.

Aquí, el primer tercio es soberbio. Empezamos con Rasca y Pica (la verdad es que empezamos con el siempre impagable Ralph tarareando la musiquilla de la Fox), muy a su estilo; en un par de minutos sabemos por Homer que estamos viendo una película de dichos dibujos, y el absoluto protagonista de Los Simpson insulta a todos los espectadores por pagar por ver en el cine algo que pueden ver en casa. Chiste fácil, pero genial. Después de que, en la iglesia, el abuelo (que sin la voz antigua no hace demasiada gracia) pronostique los terribles acontencimientos que están por llegar, Homer y Bart disputan a ver quién es más macho, y Homer, después de unos cuantos golpes obligados, acaba retando a Bart a patinar desnudo. Bart acepta, claro. Esta escena nos regala mi frase favorita de la película; cuando el segundo protagonista de la serie pasa por delante de Ralph, éste suelta: "Ahora me gustan los chicos". Tremendísimo. Pero, poco después, mientras pasa por una valla con un hueco a lo ancho, tenemos una imagen, a mi parecer, de mal gusto y totalmente fuera de lugar: la cola de Bart. Joder, si quiero verle la polla a un niño de dibujos animados (y que ese Dios en quien no creo me libre de ello) me veo un capítulo de Chinchán.


Después de que Homer traicione a un Bart detenido, ambos se van a comer al Krustyburger, donde un simpático gorrino rueda un anuncio. Homer, al saber que van a matarlo, se lo lleva a casa. El personaje del cerdo protagoniza dos de las mejores escenas de la película: la de Spider-Cerdo y la de Harry Popotter. Espectaculares. Lo malo es que, después de que Homer la líe, el cerdo desaparece, los Simpson abandonan el pueblo y con él a todos sus habitantes y, aunque la mayoría tienen un par de momentos gloriosos, casi ni vemos a otros; que se me ocurran ahora, el director Skinner, uno de mis personajes favoritos, que sólo sale sujetando a la Karapapel unos segundos, y Hans Topo, que es atropellado, y ahí acaba su aparición.


El segundo tercio de la película resulta bastante coñazo. La bajada de nivel coincide, cómo no, cuando al argumento le consumen los aires de grandeza tan anodinamente típicos en las adaptaciones cinematográficas de dibujos animados. Apenas si hay un par de puntazos, como los animalicos del bosque quitándole la ropa a Homer a lo Bella Durmiente (¿era ésa la de los enanitos?), con un Bambi asustado por el acto sexual, o la familia sospechosamente parecida a los Simpson y detenida en su lugar (algo parecido ya vimos en la serie, con el señor de incógnito), y, por supuesto, ¡Tom Hanks!. Luego, a algunos les hace gracia Bart borracho. A mí no. Luego, en el tercer acto, la película mejora con respecto al segundo, aunque los tráilers perjudican una de sus escenas más graciosas: la del trineo. Además, ya casi al final, Homer y Bart intentan de nuevo la garganta de Springfield, y ¿qué vemos al lado de un árbol? Los que la vayáis a ver, fijaos muy bien en eso. Un guiño a los primeros episodios que a mí me ha parecido muy bueno.

No se me ocurre mucho que decir. No puedo quejarme de las actuaciones, del guión ya he hablado, la dirección no sé cómo va en las pelis de animación. Bueno, los dibujos, las sombras y tal, se parecen más a Futurama que a Los Simpson, lo cual era necesario para una adaptación cinematográfica. La película resulta digna, descojonante en muchos puntos, pero, después de veinte años y de ocho o nueve temporadas redondas, queda la sensación de que nos encontramos ante algo desaprovechado con premeditación y alevosía, y que lo mejor que podemos hacer para disfrutar completamente de Los Simpson es esperar a que repongan por vigésima vez el capítulo en que Homer trabaja como guardaespaldas de Mark Hamill, o aquel en el que vuelve a la universidad. Por cierto, en los créditos hay algún que otro gag, y Maggie pronuncia su supuesta primera palabra. Supuesta porque su primera palabra real fue "Papá".


Valoración: 6,5/10.

16/7/07

Cómics de La Guerra de las Galaxias


Las últimas semanas he estado considerablemente viciado al Caballeros de la Antigua República, juego de rol muy interesante basado en el Lucasverso. Debido a esto me dio por buscar en Hintelnéz un cómic de dicha cosa del que en mis años mozos (sea hace tres o cuatro) sólo pude leer la primera parte; en la grandísima página Vagos.es, de la que no me bajo (guiño, guiño) series, películas et juegos, encontré un número impresionante de cómises, no tan solo el que buscaba. Así que, como considero el enlace bastante guay, lo dejo aquí abajo. Buenas madrugadas.

Cómics de Estar Guors.

11/7/07

28 mordiscos después

Película: 28 semanas después.
Dirección: Juan Carlos Fresnandillo.
Guión: Juan Carlos Fresnandillo, Rowan Joffe, Jesús Olmo, Enrique López Lavigne.
Reparto: Imogen Poots, Mackintosh Muggleton, Rose Byrne, Jeremy Renner, Robert Carlyle, Catherine McCormack, Harold Perrineau Jr.


Antes de nada: el título de la entrada es una puta mierda, ya, pero no se me ha ocurrido nada bueno. Hace unos cuantos años, cuatro, diría, nos llegó de la mano del irregular y siempre flipado Danny Boyle (Trainspotting, La playa, Sunshine) una película de "zombis" (comillas porque, para quien no lo sepa, en esta tienen un virus, no están muertos) que no sólo se basaba en la sangre, las huídas y las apariciones-sorpresa, sino que añadía algo innovador y genial: la lucha contra los propios humanos no-zombis, soldados en este caso.

28 semanas después insiste en el homo homini lupus, pero no llega al nivel de la primera. Ni se acerca. Es una película de zombis típica, con sangre, huídas y apariciones-sorpresa, y con soldados como enemigos de los protagonistas, pero en un nivel más cercano a Resident Evil 2 que a 28 días después. No estoy diciendo que sea tan horrible como esta, no sus alarméis. Es una buena película de zombis (que no de terror, aunque últimamente el terror no asusta una mierda), que supera a la mayoría aun sin llegar al nivel de El amanecer, con su dosis de adrenalina, sus tiros, su mucho, mucho fuego y, por supuesto, su sangre -sin retórica, ¿le puedes volar media cabeza a alguien con esa pistola?


Otro defecto de la película es su corta duración. Una hora y media se me antoja demasiado poco para una cinta que no arranca del todo (dejando de lado el soberbio inicio) hasta los cuarenta o cincuenta minutos, debido al típico periodo de calma del género que, sin embargo, en la predecesora apenas si existía. En cuanto a las actuaciones, tenemos a la desaprovechadísima Catherine McCormack (la degollada de Braveheart), a Rose Byrne, que últimamente se está mostrando muy adecuada para las películas de "terror", un papelito de Harold Perrineau Jr., el negro (afroamericano) de Perdidos, y a un Robert Carlyle sin muchas posibilidades de lucirse ya que, pese a lo que digan los carteles, no es el protagonista. Lo son los críos; la chica, Imogen Poots, está estupenda. De antología, por cierto, la escena del helicóptero. Los que la hayan visto sabrán cuál es, y los que no, cuando la vean se darán cuenta.


Valoración: 6/10.

26/6/07

Muere Chris Benoit

Últimamente parece que las muertes de personajes conocidos se suceden sin tregua. Ayer por la madrugada, Chris Benoit, estrella del wrestling americano, fue encontrado muerto junto a su mujer y a su hijo por causas desconocidas. Lo cierto es que apunta a un asesinato-suicidio. Gran luchador, uno de los mejores de la actualidad junto al Enterrador, Batista y quizás alguno más, iba a ser trasladado de la WWE a la relativamente desconocida ECW; no creo que esto tenga que ver con su muerte, pero por poder. Hoy los forenses tendrán los resultados de las autopsias. Descanse en paz Chris Benoit, aunque fuera cierto que no se fue de una forma precisamente honorable.

25/6/07

All hail king Shrek

Me parece que a estas alturas no hace falta presentar Shrek, por lo que voy a ir al grano (raro en mí, sí). La primera parte fue originalísima, totalmente irrespetuosa, muy divertida y visualmente espléndida; la segunda fue totalmente irrespetuosa, muy divertida y visualmente espléndida. Sin embargo, perdiendo la originalidad se perdió bastante, aunque nunca el espíritu. Esta última entrega, a pesar de seguir siendo bastante irrespetuosa, ciertamente divertida y visualmente casi mejor, ha perdido el espíritu y, aunque me he reído más que con la segunda, no es lo mismo, porque carece del humor que destilaban ésta y la anterior: ya sorprende poco, y se basa en gags puntuales y en la excepcional corte de secundarios, aunque dejando demasiado de lado a Shrek, el Asno y el Gato, que eran la base de la segunda (aunque para mi gusto la pareja de la original era mejor que este trío).


Así, tenemos a personajes en algunos casos molestos, en otros innecesarios, en otros simplemente peores que los protagonistas, comiéndose el espacio de estos tres grandísimos. Están para bien los miembros del Equipo Escuadrón Superguay Lobo Alfa, más o menos, que serían los tres cerditos, los ratones ciegos y el lobo feroz travestido, además de, por supuesto, Pinocho y el muñeco de Jengibre, que ya nos regalaran muy buenos momentos en la segunda y aquí siguen por el mismo camino. También tenemos a Merlín, curiosísimo hippie medieval, al Príncipe Encantador, que da hasta pena porque tiene bastante profundidad psicológica, y sus secuaces. Para mal, tenemos principalmente a Arturo, soso y típico, y a las princesas -Blancanieves, Rapunzel, Cenicienta y la Bella Durmiente-, que no tienen importacia argumental más que en el asalto final, ya visto, por cierto, en la segunda y, como el de ésta, quizá demasiado flipado (aunque sale Bambi), aunque también están por ahí las Hermanastras -también- Travestidas, que dan un repelús considerable. Alguno me dejaré en ambos bandos, supongo.


Como ya digo, la parodia de cuentos tradicionales fue soberbiamente explotada en la primera entrega, y también lo suyo en la segunda, por lo que ahora queda poco por innovar. Por esto la gracia se ha trasladado a los momentos ingeniosos, gags que bien podríamos encontrar en capítulos de Los Simpson, y teniendo en bastantes casos la misma gracia que los de esta gran serie. Destacaré mis momentos favoritos, sin espoilear de una forma demasiado clara: las cosas que arden sin motivo aparente, los frikazos del instituto, y el instituto en general, la canción de Merlín durante la conversación de Shrek y Arturo, el momento "El único obstáculo que hay en tu camino eres tú" durante el discuro de este último, los bebés de Shrek y Fiona (de los que se me ha olvidado hablar, que creía que serían la base de ésta y que muy probablemente lo serán de la temida cuarta parte) y, sobretodo, la aparición estelar del rey Harold, con la que casi se me saltan las lágrimas. Si te gustaron las dos partes anteriores, ve a verla, porque es entretenida y fresca como éstas y el tema de los cuentos sigue estando muy bien tratado, pero no vayas muy concienciado de que será peor que las anteriores porque hasta que te abras no la disfrutarás plenamente de las ocurrencias de unos guionistas presumiblemente drogados. Ah, por cierto: la moraleja ya la vimos en la primera.


Valoración: 6/10.

24/6/07

Maderamuerta

Durante los últimos meses me he enganchado a la series de televisión. No me refiero a ninguna serie en concreto, sino que he empezado a bajarme casi todas las que me parecen interesantes y para las que no me apetece tener que acomodarme con los horarios de las putas cadenas españolas. Pues bien, además de haber visto así -siempre que puede ser en V.O.- temporadas no emitidas en España de Roma y Lost, he descubierto Heroes o Battlestar Galactica, y tengo por ver Dexter, Shark y Studio 60 on the Sunset Strip, cancelada tras, creo, 13 capítulos.

Pero Heroes no trata sobre mi tema favorito precisamente, Lost y Roma ya las conocía y Galactica se explaya en discursos religiosos insultantes y totalmente fuera de lugar en nuestros tiempos: la que más me ha llamado la atención de todas las series que he visto gracias a Internet ha sido, sin duda, Deadwood. Consta de tres temporadas, y finalizará, en lugar de con una cuarta, como quería el creador (no confundir con el Creador), con dos películas de TV. Narra las desventuras de las gentes del pueblo sin ley de Deadwood, en el que, a partir de 1876, se empezaron a reunir buscadores de oro y, a partir de aquí, empresarios, pistoleros, putas.


Una serie del oeste. Una buena serie del oeste. Por fin. En una época en que he retomado mi placer por el género con películas como Dos hombres y un destino, Colorado Jim o incluso Open range, Deadwood me ha caído estupendamente. Con una galería de personajes, la mayoría de ellos reales, que cuenta con algunos famosos como Wild Bill o Calamity Jane, y con otros no tan famosos pero sí tremendamente bien tratados e interpretados, principalmente el cabronazo Al Swaerengen, con una ambientación y unos guiones por lo general acojonantes, todos los amantes del género que no la hayan visto aún deben hacerlo. Eso si no os echa para atrás la lentitud, algo que, creo, me gusta, porque sino no sé cómo pollas sigue siendo mi serie favorita Perdidos.

Wild Keith Carradine

19/6/07

Muere el Fary

Pues sí. Me acabo de enterar de que esta madrugada nuestro querido Fary ha muerto. Al parecer tenía cáncer de pulmón; no me había enterado. Más que pena por la persona, porque gente que muere de cáncer la hay a patadas -y cada vez va subiendo el número- y muchas en mi opinión merecen más respeto que él, me da lástima por la miga que tenía el personaje. Ya no podremos decir eso tan jodidamente ingenioso de "Eres más feo que el Fary comiendo limones", o tendremos que intermediar un "Que en paz descanse". En fin, que me he quedado de piedra, y considero que un personaje mediático que resultaba tan simpático como él merece por lo menos un minihomenaje.


Fuente.