23/5/07

Heroes: final de la primera temporada

El lunes por la noche terminó la primera temporada de Heroes, frikada homenaje a los cómics de superhéroes de toda la vida. Cogiendo el relevo de Lost y Prison Break, ha sido la serie revelación de la temporada, consiguiendo una media aproximada de 13 millones de espectadores en los Estados, cuando Perdidos, a pesar de emitirse en la Fox (Heroes en la Sci-Fi), ya sólo consigue unos 12, que siguen siendo mucho (Prison Break tuvo 9 millones de espectadores durante la primera temporada, se emite en la Fox y no dudaron en renovarla), pero no si lo comparamos con los 20 que ha llegado a alcanzar. A partir de aquí hago comentario crítico de la season finale, y de según qué cosas de la temporada entera. Que habrá spoilers, está claro.


HOW TO STOP AN EXPLODING MAN. CRÍTICA

Después de ver este último episodio (How to stop an exploding man, "Cómo detener a un hombre explosivo"), he de decir que fue muchísimo mejor el anterior, sin ser aquél ninguna maravilla; éste me ha decepcionado mucho en varios aspectos. Principalmente por el combate entre Sylar y los héroes, pero también por algunas incongruencias del guión: ¿por qué Nathan coge a Peter y se lo lleva al espacio para que explote? Una bala no le habría matado, porque tiene la capacidad de regenerarse; sabemos que él no muere, porque en el futuro hipotético de Five years gone (el 1x19, creo) había explotado y aún así vivía, lo mismo que Sprague en The Company man. Supongo que los productores quieren reconciliar a la audiencia con Nathan, el más odiado junto a Mohinder, al que no pueden matar porque era en un principio el protagonista, y porque parece necesario (por lo que creo que en la siguiente temporada harán algo para combatir este desagrado por parte del público), y D.L., del que ya hablaré. Lo que no sé es a cuento de qué viene este sacrificio, porque Adrian Pasdar, que interpreta al Petrelli mayor, ha renovado contrato.


También han firmado ya para la segunda temporada Milo Ventimiglia/Peter (de éste estaba clarísimo, no sé por qué hay quien dudaba de su supervivencia) y Greg Grunberg/Parkman, otro de los motivos de que me gustara poco el capítulo. Su intervención en la lucha final es sólo para hacer acto de presencia; me alegro, eso sí, de que no lo maten, porque aunque no es precisamente el personaje más amado, es el más humano y de los mejor interpretados, además de que habría sido una muerte absurda y poco apropiada para su personaje. Más para Mohinder.


El combate es, simple y llanamente, una basura. Sylar recibe por todas partes, cuando lo bueno hubiera sido una pelea contra todos, pero larga, con muchos golpes esquivados y tal, no tal paliza desproporcionada. Hostiazo de Niki, tres puñetazos de Peter, chorriaparición de Parkman, remate -totalmente evitable para alguien que detiene balas- de Hiro, seguido por un "Yatta", desaparición del japo para evitar la detención de la explosión, y fin. En unos pocos minutos se fulen a un personaje muy bien evolucionado y desarrollado, cuando lo ideal habría sido, si bien no un capítulo entero, al menos medio. Una vergüenza para nada digna de los cómics en los que se ha inspirado la serie.

El inicio del segundo volumen es como poco curioso, aunque que Hiro esté en el Japón feudal (sospecho de Kensei, recordando la historia de la que hablaron su padre y él en Landslide) y que los productores hayan dicho que estará allí solo (¿qué será de Ando?) durante seis capítulos me hace llegar a la nariz el olor inconfundible del relleno. Antes de leer la confirmación de que Parkman y Nathan estarán vivos, pensaba que los dos iban a palmarla (y D.L., al que parece que sí quieren quitarse de encima, curiosamente estaba convencidísimo de que viviría), pero aún así se han cargado a dos personajes del reparto original, así que podemos esperar, creo, dos incorporaciones a la serie. Si yo fuera guionista apostaría por Claude Raines, el Hombre Invisible (porque es un personaje con historia y podría complementar a Bennet, y porque Christopher Eccleston es un actorazo), y supongo que Molly, la niña repelente, se unirá al reparto fijo, haciendo parejita con Micah (¿por qué todos los niños de serie son unos putos repelentes?), nombre que nunca consigo escribir bien a la primera, por cierto. O quizás el haitiano.


Aprovecho para comentar que, por fin, Niki y D.L. se han encontrado con los protagonistas. Estos personajes me han parecido de lo peor de la serie (junto a Simone en su momento), sobretodo Niki/Jessica, porque además de estar tremendamente separada del resto de personajes principales, ser una gilipollas en cualquiera de sus personalidades y tener un poder fácilmente prescindible, la actriz sólo tiene una cara (o, mejor dicho, una boca). D.L., siendo el Pepito Grillo de Jessica, es completamente inútil para la historia, aunque como no me cae mal. Su muerte no me molestaría, aunque si quitaran a la familia entera me alegraría muuucho. Cuando Hayden Pannettiere (Claire) cumpla los dieciocho, curiosamente el mismo en que yo cumpla diecisiete, espero que los productores se planteen de una puta vez matarla. Que muera lentamente, intoxicada por la radiación de Peter, que ha reventado a una distancia demasiado cercana a la ciudad, creo.

Enlace de descarga
. Habría puesto uno a Megaupload, pero últimamente me va como la peste; hace dos meses me podía ir perfectamente a 100 kb/s, ahora si va saltando entre 15 y 30, doy gracias.

BALANCE DE LA TEMPORADA

Recuento de bajas:
Eden McCaine, Simone Deveaux, Isaac Méndez, Thompson, Ted Sprague, Linderman, Gabriel Gray 'Sylar'.
Situación dudosa: Nathan Petrelli, Matt Parkman, D.L. Hawkins.
Lo mejor: los constantes guiños a los cómics de la Marvel; la profundidad psicológica de la mayoría de los personajes; la estética; Sylar; Malcolm McDowell.
Lo peor: las apariciones estelares de Hana Gitelman; la baja calidad de las últimas historias de Hiro; Niki, Jessica y D.L.; la lentitud; las constantes incongruencias; la cutrez de algunos efectos especiales; el flojo último tramo de la temporada.
Mejores momentos (sin orden de ningún tipo): Nathan cogiendo a Peter al saltar de un edificio; Sylar preparándose para comerse el cerebro de su primera víctima; la explosión de Ted en la casa de Claire; la primera aparición de Linderman, cocinando; el duelo entre Peter y Sylar, con Mohinder colgando del techo; Zach grabando la caída de Claire; el primer encuentro entre Jessica y Parkman; Claude entrenando a Peter; D.L. atravesando con el puño la cabeza de Linderman.
Valoración: 7,5/10.


20/5/07

El nuevo anuncio friki

De vez en cuando nos llega un anuncio con gracia, como pudieron ser en su momento el del "Guiropa" o el del mono con una ballesta. Todos de coches, curiosamente. Esta semana pasada he visto este gran anuncio:



Por el Youtube he visto que es del Mégane; si no, no me habría enterado. No me fijo nunca en lo que se anuncia. Bah, qué más dará.

18/5/07

Actores tarantinianos

Esta tarde he ido al Carrefús a comprar la edición superguay en DVD de Pulp Fiction, mi película favorita, ¡y que no tengo!, que sacaron la semana pasada. Normalmente, cuando voy a comprar una peli o un juego, voy mentalizado de que no lo voy a encontrar, por si acaso; hoy, no sé por qué, he ido optimista. Craso error. Después de diez minutos dando vueltas y escuchando una canción siniestra que decía algo así como "Me miran, me miran, me miran, me miran y sé que soy linda porque todos me admiran", lo más parecido a Pulp que he encontrado ha sido la olvidable Jackie Brown, y para no irme deprimido me he cogido Infiltrados, que estaba a buen precio. A cuento de esta búsqueda infructuosa que concluiré en la Maquinista o en la Fnac, fijo, se me ha ocurrido hacer una especie de ranking de actores tarantinianos, tarantinescos o como pollas se diga. Eso sí: tened en cuenta que me falta por ver Grindhouse, mutilada, claro. Puta madre. Bueno, ahí va el ranking.

10
JOHN TRAVOLTA


Películas: 1 (Pulp Fiction)
Travolta. Oh, Travolta. Ese ídolo de nenas que cayó en el olvido y la deshonra tras Grease y Fiebre del sábado noche. Aunque sólo ha aparecido en una de Tarantino, le debe tanto al tío Quintín que considero necesario darle una posición en el ranking. Tan aplaudido como abucheado, no ha sabido aprovechar el empujón que le dieron Tarantino y Pulp Fiction para hacerse un hueco entre los actores más respetados, ya que ha hecho casi exclusivamente películas comerciales (algunas entretenidas, como Cara a cara u Operación Swordfish), exceptuando la preciosa Una canción del pasado. Eso sí, se ha forrado.

9
DAVID CARRADINE


Películas: 1 (Kill Bill)
Famoso por la mítica serie de los 70 Kung Fu, quedó encasillado en papeles de artes marciales (en las que no es experto) y actuó en chorradas varias, sin tener una sola buena película hasta que llegaron Tarantino y su Bill. No ha hecho nada bueno -aún- desde esto, pero siendo como es Kill Bill un homenaje a la cultura asiática, extendida en gran parte gracias a Kung Fu, me parece conveniente situarle en el puesto número 9. También porque me sobraba un espacio en el ranking, pero ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

8
BRUCE WILLIS


Películas: 2 (Pulp Fiction, Four Rooms)
Del ranking, el que menos me gusta, lo que no quita que sea bueno. Eso sí, es poco maleable. Sus personajes me parecen todos iguales, o muy parecidos. Butch Coolidge destaca entre todos, claro, aunque su historia sea la de inferior calidad y la más inconexa de la película; no por ello mala, insisto. Nada en absoluto es malo en Pulp Fiction. Hostias. También aparece en Sin City, de la que Tarantino dirigió la escena de la conversación entre Clive Owen y la cabeza de Jackie Boy/ Benicio del Toro (otro Grande, por cierto. Llevo... Whitaker, De Niro, Del Toro... y alguno me dejo. En fin). Pero como no es parte de la historia de Hartigan, no le sube a Bruce el rango tarantinesco. Como curiosidad, en Four Rooms (aquí sí sale en la parte de Quint) no está acreditado.

7

STEVE BUSCEMI


Películas: 2 (Reservoir Dogs, Pulp Fiction)
Leí hace poco que Steve Buscemi, uno de mis actores favoritos, es la cara más representativa del cine independiente. Y es verdad: además de con Tarantino (dos veces, sí: para quien no lo sepa, en Pulp Fiction es el camarero que va de Buddy Holly. El de "¿Y para usted, Peggy Sue?". Cameo curioso), ha trabajado con Tim Burton en la entrañable Big Fish, con los Coen en varias (Muerte entre las flores, Fargo, Barton Fink), con Jim Jarmusch (Dead man, Mystery Train), con Gus Van Sant (aunque mejor que no lo hubiera hecho). Ah, y también actuó en Los Soprano. Además de ser un actor enorme y no lo suficientemente valorado, ha dirigido varias películas; la última, Delirious, se ha estrenado hoy. En mi puta mierda de cine no renuevan desde hace dos semanas, y si ponen ésta aseguro que me haré un corte en el brazo, pero haré lo que pueda.


6
HARVEY KEITEL


Películas: 2 (Reservoir Dogs, Pulp Fiction)
Oh, Harvey. Cómo te queremos, Harvey, cómo te queremos. Otro de mis actores favoritos (desde Pulp Fiction, que vi antes que Reservoir Dogs), y otro Grande, sin duda. Comenzó con Scorsese -finalmente recompensado-, en sus primeras pelis: Who's that knocking at my door?, Alicia ya no vive aquí, Malas calles y un papelito en Taxi Driver, a partir de la cual Marty le abandonó en favor de Robbie de Niro. Es el actor más trabajador que conozco: ha salido en un número incontable de películas, y en sus tiempos podía llegar a actuar en seis o siete al año, no necesariamente con papeles secundarios. Incluso ha aparecido en algunas españolas. Desde 2003 (tras El misterio Galíndez, por cierto) está desaparecido, no sé si se ha retirado, o qué. Esperemos que vuelva, y si es de la mano de Tarantino o Scorsese, mejor que mejor. Sus papeles con Quentin, que se me ha olvidado comentar, son inmensos: el Sr. Blanco, única muestra de humanidad en toda la cuadrilla de cabronazos de Reservoir Dogs, y el Señor Lobo, papel estelar con un personaje y una actuación inmejorables.

5
MICHAEL MADSEN


Películas: 2 (Reservoir Dogs, Kill Bill)
A mi parecer, el actor más desaprovechado del mundo. Habiendo aparecido en engendros como Scary Movie 4 o Species II, sólo ha participado en tres buenas películas, dos de ellas de Tarantino. La otra, Donnie Brasco, en la que compartía cartel nada menos que con dos actores de todo menos infraactuados, Al Pacino y Johnny Depp (pronúnciese "Dép", no "Díp". "Johnny el Profundo", parece nombre de transexual). El Sr. Rubio y Budd son, junto al Señor Lobo, mis personajes favoritos de la filmografía de Tarantino, y ambos están interpretados por Madsen. Por suerte, el tío Quintín le ha dado un papel protagonista para su próxima película: Inglorious Bastards, sobre la Segunda Guerra Mundial. ¿Tarantino? ¿Michael Madsen? ¿Segunda Mundial? Esta la veré el día del estreno. Qué ansias. Jua, jua, jua.

4
UMA THURMAN


Películas: 2 (Pulp Fiction, Kill Bill)
Aunque Madsen tendrá pronto 3 películas con el director, pongo antes a Uma por ser la única actriz fetiche de Quentin. Estupenda actriz que ha aparecido en películas de tanta calidad como Los Miserables, Acordes y desacuerdos (Woody Allen), o Las amistades peligrosas, y que me tiene enamorado desde que la vi en esta última, coideó Kill Bill durante el rodaje de Pulp Fiction, donde nos enseñó a no meternos heroína por la nariz. Eso sí, el maestro de lucha de Kill Bill, al principio, la consideraba inútil para el papel.

3
TIM ROTH


Películas: 3 (Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Four Rooms)
Conocido actor inglés de teatro, durmió en casa de unos amigos durante el rodaje de Reservoir Dogs (en la que interpretó al odiado Sr. Naranja), aunque me da que le compensó el sacrificio. Tiene una aparición secundaria en Pulp Fiction, como Pumpkin, el atracador masculino del restaurante. Le perdí bastante el respeto cuando vi Four Rooms, en la que sobreactúa horrendamente. Supongo que los directores acordaron que el personaje fuera así, pero vamos, que me molesta muchísimo.

2
SAMUEL L. JACKSON


Películas: 3 (Pulp Fiction, Jackie Brown, Kill Bill)
A este hombre le da igual carne que pescado (no en el sentido sexual, eh): puede ser un Jedi, un policía (no pocas veces), un lerdo que se va de listo, que suelta un discurso gilipollas y que es recompensado siendo devorado por un tiburón, un mafioso... trabajador como Keitel, ha hecho películas muy buenas y películas lamentables, como la reciente Serpientes en el avión. De vez en cuando nos regala con una actuación memorable, como Jules, e incluso sube el nivel de Jackie Brown, que sin ser mala es la peor de Tarantino (eso sí, merece ser vista, aunque sea por el curisosísimo cambio de registro de Robert de Niro).
1
QUENTIN TARANTINO


Películas: 3 (Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Four rooms)
Ya sé que es un poco, o bastante, tranfullero meter al propio Tarantino en el ranking, pero juntando sus apariciones en sus películas suma casi tantos minutos como Samuel, aunque queda mejor ponerle a él primero. Con esa cara de Popeye y esos movimientos frikis molestos, no resulta un buen actor, aunque también ha actuado en películas de otros (Abierto hasta el amanecer, de su amigo Robert Rodríguez el Irregular, o Little Nicky, junto a Keitel). En Pulp Fiction iba a interpretar a Lance, el camello, pero dada la importancia de su escena, decidió ponerse en el lugar de Jimmie, el conocido de Jules con una novia enfermera (esta escena la parodió La Hora Chanante en un sketch bastante malo, el del amigo informático). De cualquier manera, actuar en una película que has escrito y dirigido siempre tiene su mérito.

15/5/07

Los susurros de Lost, descodificados

Supongo que todos los que hayan visto más o menos regularmente Lost/Perdidos sabrán de la existencia de los susurros, que Rousseau relaciona con los Otros en la primera temporada, pero que parece ser que son algo totalmente distinto, más relacionado, digo yo, con lo que ya sabemos los que hemos visto el 20 de la tercera temporada. Pues bien: ayer me enteré de que los susurros dicen cosas, no son simples sonidos para dar mal rollo. Parece ser que preveen cosas, y siempre que un personaje los oye -en un momento de tensión- hablan de él: Shannon, la niña no muerta de la autopsia del flashback de Eko, el propio Eko o, más recientemente, el gran Ben. Con este último están relacionados los susurros transcritos que os dejo aquí de ejemplo; son del capítulo 20, así que si no lo habéis visto, mejor no entréis, pero siempre podéis buscar otros de capítulos que ya hayáis videado en el Gúble. Hasta se pueden descargar, pero se entienden muy poco (a esto contribuye que estén en inglés) y dan un mal rollo tremendo.

Susurros del 3x20.

9/5/07

Vergüenza televisiva

Hace unas semanas anuncié, en mi primer A la hoguera, dedicado a ese personaje repulsivo que es Dani Martín, cantante de El Canto del Loco, que Cuatro iba a degradarse estrenando una serie protagonizada por este grandísimo gilipollas. Pues bien: la serie se estrenó ayer y, para confirmar mi teoría de que iba a tener éxito, Cuenta atrás consiguió un share de casi el 19%, siendo el estreno más exitoso de la cadena, y siendo tan vista como House, que la precedió. Qué equivocación la mía al pensar que situarla después de esta genial serie era un error, que nos demostraba las pocas esperanzas que Cuatro tenía en ella; ha conseguido quedarse con buena parte de los que vieron al doctor, fijo.



Entre La que se avecina, que consiguió un horriblemente alto share en su estreno (28,3%, que por suerte descendió a 19 en sus dos siguientes emisiones, pero lamentablemente no suficiente para ser cancelada), Los Serrano, que han perdido el poco sentido que tuvieron en su día, Los hombres de Paco y esta bazofia subhumana, más que nada, y aunque no la he visto, porque ha plagiado descaradamente elementos de House y Perdidos (sí, efectivamente: en el avance vi que el Gilipollas y los suyos encuentran una escotilla, y hay un plano desde sus caras hasta el fondo. Patético) y porque el memo este ni puede ser cantante ni actor por el mismo motivo: porque no sabe hablar. Coño, no vocaliza. Parece que tenga un polvorón en la puta boca. Pues eso, que con todas estas mierdas, la ficción nacional decae a ritmo vertiginoso. A mí lo que más me jode es el recuerdo del maltrato y cancelación de Vientos de agua, aquella gran serie protagonizada por los Alterio. Tengo entendido que la nueva temporada de Génesis ha sido buena, pero no la he visto, porque en mi casa se ve Aída, de la que últimamente no se salva ni el niño afeminado. En fin.

8/5/07

"Viviremos juntos eternamente"

Película: La fuente de la vida (The Fountain).
Dirección: Darren Aronofsky.
Guión: Darren Aronofsky y Ari Handel.
Reparto: Hugh Jackman, Rachel Weisz, Ellen Burstyn, Cliff Curtis, Mark Margolis, Sean Patrick Thomas.


Hoy comentaré la última película de Aronofsky, director de las alabadas Pi y Réquiem por un sueño, hombre innovador y atrevido, cosa que nos demuestra definitivamente con The Fountain; ha realizado una obra totalmente original, algo nunca visto, a pesar del presupuesto relativamente bajo (35 millones de dólares) con que ha contado, por supuesto. Nadie en su sano juicio invertiría una gran cantidad de dinero en algo tan poco comercial, por amor al arte (nunca mejor dicho). De hecho, sólo se han recuperado 9 -en los Estados, supongo-... lo va a tener un poco mal este sensacional director para obtener un buen presupuesto, parece.

La semana pasada hablé de El buen pastor, que tardó siete años en rodarse, y veo muchos paralelismos entre las dos películas. The Fountain también ha costado lo suyo en poder ser rodada (creo que, curiosamente, han sido siete años), debido, además de lo arriesgado del proyecto, a que Brad Pitt y Cate Blanchett iban a estar en un principio en el proyecto -repitiendo como pareja tras Babel- pero se rajó Pitt, se rajaron los productores, a la mierda el presupuesto, a la mierda la acogida. Hugh Jackman y Rachel Weisz finalmente les sustituyeron, a mi gusto para bien, porque a la Blanchett la aguanto más bien poco. Pitt me gusta más que Jackman, pero prefiero la nueva pareja. El problema de esto ha sido, obviamente, la recaudación. No se recuperarán los 35 millones ni de coña, lo mismo que ha pasado con la nueva de De Niro: costó 108 millones, y parece que conseguirá en la taquilla estadounidense unos 45. Mala cosa, porque son dos grandes películas, lamentablemente incomprendidas por el gran público.


The Fountain
nos cuenta tres historias, separadas en el tiempo en un espacio de 1000 años: una en el siglo XVI, otra en la actualidad, y la última en el siglo XXVI. En la primera, un conquistador español es enviado por su reina a buscar la fuente de la juventud en territorio maya; en la segunda, un científico busca la cura para el cáncer cerebral de su mujer, una escritora; en la tercera, un hombre intenta salvar la vida de un enorme árbol, mientras una estrella está a punto de extinguirse. No comentaré la relación entre las tres historias, si bien desde antes de la mitad del metraje es bastante fácil de adivinar. La película carece de un misterio, una intriga que se podría haber conseguido, por la obviedad de estas relaciones. Sin embargo, lo pienso y no se me ocurre una buena forma de haber alargado más las respuestas.

Las tres historias giran en torno del personaje del hombre, interpretado por Hugh Jackman, enamorado que busca impedir la muerte (y hasta aquí puedo llegar). El director nos vuelve a presentar personajes devorados por una obsesión, pero el sensacional retrato emocional no es la virtud principal de The Fountain, sino lo que yo llamaría "arte". He leído, y me parece oportuno poner que estoy de acuerdo, que esta película se parece más a observar un cuadro que a ver una película corriente; además de que tiene gran cantidad de lecturas, es muchísimo más emocional e íntima de lo que estamos acostumbrados a ver, pero mucha gente no apreciará el torrente visual de sentimientos que se nos ofrece, considerándolo falto de sentido, o ridículo. Yo mismo opino que los momentos nirvana de la tercera historia son cutres y penosetes.


Considero que las tres historias están muy conseguidas y, aunque la del siglo XV me ha gustado más que la del XXV, podría decirse que esta primera está algo pillada por los pelos, y que aporta una dosis de aventura y acción a la película para, quizá, atraer a más público. Yo diría que universaliza los sentimientos de los que habla. Eso sí, a mí me ha gustado, a pesar de la algo extraña visión de nuestro país, y destacaría el final. Sublime.

Las actuaciones... bueno, Hugh Jackman es el único protagonista, y lo hace muy bien, consiguiendo su mejor papel (claro que hemos de tener en cuenta que sólo ha hecho tres películas buenas: ésta, Scoop y The Prestige. Puede que me deje alguna, no sé). Rachel Weisz, gran actriz, no tiene demasiada oportunidad de lucirse, ya que su personaje aparece más bien poco y en registros poco variados. Del resto, ninguno destaca negativamente, pero tampoco positivamente, porque llenan papeles que podría haber hecho cualquiera, sin importancia argumental. Quizá la mujer amiga de ambos protagonistas tiene algo de importancia, o el soldado de Hugh en el siglo XV, interpretado por Cliff Curtis, que hemos visto recientemente en Sunshine.


Valoración: 8/10.

30/4/07

¿Le pide usted explicaciones a Dios?

Película: El buen pastor.
Dirección: Robert de Niro.
Guión: Eric Roth.
Reparto: Matt Damon, Angelina Jolie, Alec Baldwin, William Hurt, Tammy Blanchard, Eddie Redmayne, Robert de Niro, Billy Crudup, John Turturro, Michael Gambon.

Catorce años hace que el enorme Robert de Niro, líder de la lista de actores favoritos de tanta y tanta gente, dirigiera su ópera prima, la inolvidable Una historia del Bronx, en la que, basándose en un monólogo autobiográfico de Chazz Palminteri, narraba los años mozos de Calogero, habitante del Bronx, barrio conocido por el sobrenombre de "Hell's Kitchen" ("Cocina del Infierno"), la relación del chico con la mafia, el racismo y un etcétera de temas siempre interesantes y especialmente bien tratados.

A pesar de las pretensiones modestas de la cinta, fue elogiada como se merecía; sin embargo, hasta este mismo año no ha podido estrenar de Niro una nueva película: El buen pastor le ha costado doce largos años de trabajo. Y hoy, después de verla, comprendo por qué, pero pienso que no ha merecido la pena el sacrificio. Ahí voy.


El buen pastor habla sobre la fundación de la CIA a través de la historia de Edward Wilson, un estudiante de Yale, frío, calculador e inteligente, que pasa a ser reclutado por el gobierno para crear una organización de espionaje durante la Segunda Guerra Mundial. Obsesionado e incapaz -por muchos motivos- de olvidarse de su trabajo, además de indispensable para sus superiores, le será imposible compaginar la vida laboral con la personal, creando una familia frágil y dispersa.

La película tiene a su favor dos factores, principalmente: la complejidad del guión y el extraordinario (tengo costumbre de poner adjetivos grandificadores, pero éste sí es bien merecido) reparto. Personajes muy trabajados, desde el protagonista, interpretado por un Matt Damon que me parece insistituible en el papel, si bien es un actor que nunca me ha gustado, hasta secundarios de lujo, como el propio de Niro en la piel del senador inválido encargado de crear la organización, hasta Pesci, con un cameo de escasa importancia argumental, al contrario que el que realizara en Una historia del Bronx, pasando por Alec Baldwin, John Turturro -que tengo entendido que en una escena violenta, de hecho creo que la única de la película, se partió de risa y se la contagió al director-, William Hurt o Michael Gambon, éste último interpretando quizá al personaje que más me ha gustado. Incluso la Jolie actúa bien, como los desconocidos Tammy Blanchard (la sorda) y Eddie Redmayne.


La historia no es de hecho una historia, sino todas las historias de veinte años en la vida del protagonista; es por esto por lo que se puede comparar El buen pastor con El padrino, además de la evolución del personaje principal, abocado a un destino irremisible, y la larga duración. Sin embargo, la duración no es tan agradecida por el espectador en ésta como en la obra maestra de Coppola (claro que muy poca gente puede negar con argumentos válidos que sea El padrino la mejor película de la historia); la película que nos ocupa es casi tan compleja como ésta, pero casi más complicada de entender debido a los constantes saltos temporales, más lenta y mucho más fría (es que la guerra era fría, coño), además de que la acompaña la sensación de "esto se parece a El padrino" en la mente, algo que sería terriblemente estúpido pensar visionando a los Corleone. Pero la CIA no es lo mismo que la mafia, sobretodo si no hay sangre.


El aspecto anecdótico que me toca comentar acerca de El buen pastor es lo mal conseguido que está en algunos personajes el paso de los años, sobretodo en Damon. En las escenas (no sé si flashforwards) al 61, a Baldwin se le notan las canas y las arrugas y a Angelina la piel del cuello le cuelga, pero Turturro, Crudup y Damon están, si uno no se fija bien, exactamente iguales que cuando interpretaban a jóvenes. Esto no sería un fallo excesivo si la línea temporal de la trama fuera recta, pero con los saltos que se producen, contribuyen a liar al espectador.

El buen pastor es una película interesantísima, muy bien ambientada, excepcionalmente interpretada y de una complejidad poco común, que necesita toda la atención del espectador (esto puede considerarse bueno o malo; personalmente lo veo bien, no me gusta dormirme viendo una película, aunque no salgan tías desnudas), pero su duración y su lentitud pueden hacer perder la atención de muchos, y probablemente la mayor parte de los espectadores no puedan comprenderla completamente con el primer visionado. Pero su excesiva sobriedad, su falta de emoción, además de la ya mencionado duración, no invitan precisamente al revisionado. En cualquier caso, es cine puro, y como tal merece ser elogiada.

Valoración: 7,5/10.

Madrid o el laberinto de la muerte

Este fin de semana he estado en Madrid, visitando a la familia, como en todo puente. Ésa es la razón por la que no me gustan los puentes, aunque supongo que el año que viene ya me libraré de los horribles viajes de siete horas en coche, o en tren, peor aún, si mi padre no libra. Bueno, no tuvimos mucho problema para entrar en la ciudad el día de la llegada (llegamos el sábado a media tarde, y hemos vuelto hoy lunes a media mañana. Calculad lo gilipollas que ha sido el desplazamiento); un poco de atasco, pero demasiado poco para ser día de puente. Pillamos bien la M-30 y de ahí a la casa de mis abuelos es poco camino.


Ayer por la tarde fuimos a visitar a mi tía, a un pueblecillo a más o menos tres cuartos de hora de la ciudad. Fue al volver cuando ocurrió. Mi padre, conductor nervioso e impaciente donde los haya, siguió una indicación que llevaba, en principio, al hospital del 12 de Octubre por la M-30. Cuál fue la sorpresa y el cabreo cuando descubrimos que en realidad, tras pasar por un túnel larguísimo, estábamos al lado del Calderón. Oséase, la hostia de lejos. Intentó mi pobre padre llegar a Usera, barrio de mis abuelos, pero curiosamente había obras por el camino. Tras meternos en una siniestra urbanización en la cual, al ver a cuatro treintañeros con polos Lacoste rosas, pantalones blancos cortos y pelo churretoso y engominado, no pude evitar soltar un "Sin pijos"; casi nos comemos el coche de un chino en prácticas, casi se hunde una rueda en un agujero. Al final, tras muchas vueltas e imprecaciones, llegamos a nuestro destino.

Para volver esta mañana -y cuando digo "mañana" quiero decir "cinco de la madrugada"-, suponía que no habría demasiado problema para llegar a la M-30 y salir de la destrozada Madrid. Ingenuo de mí. Otra media hora nos hemos tirado dando vueltas; al ver una señal donde ponía "M-30", supusimos que de ahí se podría elegir el sentido de la carretera. Nada. Para Toledo/Badajoz. Otra vuelta. Otro trecho sin asfaltar, con una grúa y de todo por ahí. Policía nacional tocando la huevada, la propia y la mutua. Al final, mi hermano ha conseguido ver un cartel minúsculo donde ponía "M-30 Barcelona" (yo no, yo iba sin gafas y además estaba ocupado intentando dormir usando el método Schopenhauer); costaría aún muchas horas llegar a casa, pero lo habíamos logrado: éramos libres.

Moraleja: si pensáis ir a Madrid... ¡NO! Por lo menos no en coche. Gallardón, por el amor de Dios. Un poco de respeto. Si no haces bien las obras, por lo menos SEÑALIZA bien. La virgen.

28/4/07

Burn, sunny, burn

Película: Sunshine.
Dirección: Danny Boyle.
Guión: Alex Garland.
Reparto: Cillian Murphy, Chris Evans, Cliff Curtis, Hiroyuki Sanada, Rose Byrne.

El futuro. No tengo muy claro cuándo, pero que es el futuro, fijo. El Sol se apaga. La última esperanza de la humanidad es enviar por segunda vez (tras un misterioso fracaso siete años atrás) una tripulación a intentar crear una estrella dentro de la estrella, mediante la detonación de una bomba en su interior. Última esperanza, porque la bomba está hecha con todo recurso fusible de la Tierra. En un principio, todo va bien, e incluso se llega al destino con una semana de antelación; pero los tripulantes de la Icarus II reciben una transmisión de la Icarus I, lanzada al espacio siete años atrás...


Lo cierto es que Danny Boyle no ha remontado desde Trainspotting. De hecho, creo que más bien esa cinta fue un momento de súbita genialidad; eso, o cuando el director se pasó al cine comercial destruyó su nivel. Véase, como ejemplo clarísimo, La playa. Aunque cuestión de presupuesto no es: esta película que nos ocupa ha costado tan sólo diez millones de euros, una cifra risible para cualquier obra de ciencia-ficción (muchas veces, como aquí, mezclada con terror barra intriga) actual. Ejemplo de presupuestos ajustados pero bien aprovechados, sí.

Como decía, Boyle no ha hecho nada especialmente remarcable desde su tremenda película de yonkis, protagonizada por el exhibicionista Ewan McGregor. Sunshine no es tampoco nada del otro mundo, pero merece la pena verla (en el cine, siempre en el cine, que las películas de efectos especiales no tienen nada si se ven en una pantalla de ordenador), porque es de lo mejor que hay en cartelera, porque es espectacular y, sobretodo, porque es agradable de ver, entretenida e intrigante, y por tanto no aburre en ningún momento.


Nos encontramos con una tripulación muy típica, como todas las del género. Como en bastantes otros aspectos, recuerda bastante a Alien, el Octavo Pasajero. Tenemos al capitán Kaneda, interpretado por Hiroyuki Sanda, el samurái borde de El Último Samurái; a Harvey, oficial de comunicaciones, nervioso y egoísta; a Mace, ingeniero, siempre enfrentado a Capa, físico, personaje principal; a Cassie, piloto, típica floja; a Trey, oficial de navegación; al psicólogo Searle (curiosa la visión de la psicología futurista), verdadero conductor de la acción, y a Corazón -sí, se llama así. Al principio pensaba que era un mote cariñoso, o algo-, encargada del oxígeno. Como cabe esperar, van cayendo uno a uno, siendo algunas de las muertes (y lo que pasa con alguno de los cadáveres) verdaderamente impactantes. Las actuaciones son bastante buenas; destacaría al protagonista, y a Cliff Curtis, que interpreta al psicólogo.


La película parece más un homenaje a obras del calibre de 2001: Una Odisea en el Espacio o la ya mencionada Alien que un intento de aportar nuevas ideas al cine de ciencia-ficción espacial, tan estético ya. Pero repito: Sunshine es muy interesante, un thriller notable, y es mejor ver un thriller espacial que una parida ambientada en un motel de carretera, o un puticlub de Bratislava.


Durante la mayor parte del metraje, la trama transcurre sin altibajos, en un nivel de tensión casi constante. La inamovible y necesaria presentación de los personajes es aquí breve y concisa; en cuanto empiezan a pasar... cosas, el espectador se mantiene en vilo, preguntándose quién palmará aquí, o a ver si pasa algo con tal objeto (salen unas fotos por ahí, sí; lo digo porque uno de los que vino conmigo a verla creía que veía visiones), añadiendo, además, un tono de intriga que, a pesar de lo mucho que promete, es el encargado de rebajar considerablemente la nota global de Sunshine, creando un final absurdo, indignante y mal resuelto, mal rodado y difícil de seguir, que parece destrozar el resto de la obra.

Valoración: 6,5/10.

20/4/07

Hasta que el cuerpo aguante

Anoche fui a un concierto de Mägo de Oz, mi primer concierto (pagando y por gusto, se entiende). Grupo emblemático donde los haya, importa poco que no sean excesivamente originales o que otros les den mil vueltas: Mägo es Mägo, que inició en el Rock a los de mi generación (en mi caso fue el segundo grupo; el primero fue Tierra Santa. Sí, qué cosas), que sabe llegar a todos los públicos, como pude comprobar: una mezcla extrañísima de gente se encontraba en la Farga de l'Hospitalet para ver y oír tocar al grupo, habiendo desde críos de doce o trece años hasta gente de cuarenta y tantos, como la madre de un conocido mío de mi edad, con la que me tope por allí.


El extraño grupo de punk-hardcore-rap-etcétera Onassis' Day (qué descojono me pegué cuando dijeron que llevaban doce años en la música) fue el encargado de precedir lo bueno de la velada, que empezó fuerte, con un T'esnucaré contra'l bidé poco cantado por el público, pero mejor que El paseo de los tristes, que debía abrir el concierto. El micro de Jose Andrea no funcionó demasiado bien, pero poco importaba: su voz casi ni se oía. Yo sí, porque estaba más o menos en la fila octava -delante mío casi todo eran chavalillos, y algún chungo que se les había colado sin que ninguno opusiera resistencia. Casi todo el mundo -yo incluido, por supuestísimo- se sabía las letras de todas las canciones; El que quiera entender que entienda, clásico no programado y que agradecimos muchísimo que tocaran, La costa del silencio, la maravillosa El lago o La posada de los muertos (durante la cual levanté el brazo sin entusiasmo, porque le tengo bastante asco) fueron los temas más cantados/gritados, y el clímax de la noche fue, sin duda, La fiesta pagana, que no necesita ningún comentario. Quizá no sea la mejor del grupo, pero sí su esencia.

Aunque grandes temas que en principio no iban a sonar sí lo hicieron (El que quiera entender que entienda y el Jesús de Chamberí, que recuerde ahora), eché de menos que sacaran del set list Hasta que tu muerte nos separe, y que no añadieran Satania o Diabolus in musica. Personalmente me molestó que no tocaran El peso del alma, de Andrea; no porque me guste, sino al contrario. Me parece una deshonra para el tema original, la insuperable Glory to the Brave de HammerFall, y tenía pensado cantar el "Nothing on Earth is forever, but none of your deeds were in vane", etc.; uno de los nuestros llevaba una sudadera de HammerFall para levantarla al sonar. En fin, supongo que en los conciertos anteriores de la gira la canción fracasó.

Da igual, como digo, que Mägo de Oz no sea un grupo de la calidad de otros españoles, como Saratoga -mi favorito-, Barón Rojo o Beethoven R; ninguno de ellos ha conseguido llegar al público como Mägo. Puede que tengan muchos fans de una edad demasiado corta como para estar de acuerdo con sus ideologías, pero -y esto vale la pena remarcarlo- esos críos son, ante todo, fieles.